Familias tipográficas

Fuente: Ricardo Lásaro Soriano
Una familia tipográfica es un grupo de signos escriturales que comparten rasgos de diseño comunes, conformando todas ellas una unidad tipográfica. Los miembros de una familia (los tipos) se parecen entre si, pero también tienen rasgos propios.
Las familias tipográficas también son conocidas con el nombre de familias de fuentes (del francés antiguo fondre, correspondiente en español a derretir o verter, refiriéndose al tipo hecho de metal fundido). Una fuente puede ser metal, película fotográfica, o medio electrónico.

Existen multitud de familias tipográficas. Algunas de ellas tienen más de quinientos años, otras surgieron en la gran explosión creativa de los siglos XIX y XX, otras son el resultado de la aplicación de los ordenadores a la imprenta y al diseño gráfico digital y otras han sido creadas explícitamente para su presentación en la pantalla de los monitores, impulsadas en gran parte por la web.
Unas y otras conviven y son usadas sin establecer diferencias de tiempo, por lo que es necesario establecer una clasificación que nos permita agrupar aquellas fuentes que tienen características similares.
Son muchos los intentos por lograr agrupar las formas tipográficas en conjuntos que reúnan ciertas condiciones de igualdad. Generalmente están basados en la fecha de creación, en sus orígenes dentro de las vertientes artísticas por las que fueron influenciadas o en criterios morfológicos.
Los sistemas de clasificación de fuentes más aceptados son:

Clasificación de Maximilien Vox (1954)

Divide las familias en:
  • Humanas
  • Garaldas
  • Reales
  • Didonas
  • Mecanos
  • Lineales
  • Incisas
  • Scriptas
  • Manuales

Clasificación de Robert Bringhurst

Divide las fuentes en:
  • Renacentistas
  • Barrocas
  • Neoclásicas
  • Románticas
  • Realistas
  • Modernistas geométricas
  • Modernistas líricas
  • Posmodernistas

Clasificación Vox-ATypI

En tipografía, la clasificación Vox-ATypI permite clasificar los tipos de letra en once grandes familias. Inventada por Maximilien Vox en 1952, fue adoptada en 1962 por la Association Typographique Internationale (ATypI) y ha sido actualizada en varias ocasiones desde entonces por dicha asociación.
Una de las motivaciones para su creación era conseguir una clasificación que permitiese agrupar las tipografías en grupos más definidos que los que ideó el tipógrafo Francis Thibaudeau en su Clasificación de Thibaudeau. Originalmente se trataba de una clasificación en diez grupos, aunque meses más tarde Vox decidió revisar su propuesta original a una más compacta que constaba tan sólo de nueve elementos.
Esta clasificación trata de agrupar las tipografías según sus rasgos característicos principales, a menudo típicos de una época determinada (Desde el siglo XV hasta el siglo XXI). atendiendo a criterios formales: ascendentes y descendentes, grosor del trazo, forma de las serifas, eje de inclinación, altura de la x,... La clasificación Vox-ATypI define una tipología de caracteres, pero en realidad un tipo de letra puede heredar las características de una, dos o tres familias.

Clásicas

Las tipografías clásicas pueden ser a su vez agrupadas en humanistas, Garaldes y de transición, y suelen estar caracterizadas por presentar serifas triangulares, ejes oblicuos y un bajo contraste en el grosor del trazado.

Humanísticas

Las tipografías humanísticas humanistas o venecianas reúnen los primeros tipos romanos creados en el siglo XV por los impresores venecianos, como Nicolas Jenson, inspirándose en los manuscritos humanistas (propios del renacimiento) de la época.
Estas tipografías, más bien redondas en oposición a las góticas angulosas de la Edad Media, se caracterizan por serifas cortas y espesas, y un débil contraste entre trazos gruesos y finos (por ejemplo, los tres trazos de la N, formada por dos astas verticales y una diagonal u oblícua, no difieren mucho en espesor en esta tipología). Estos estilos se inspiraron en la minúscula carolina, creada en las bibliotecas de los monasterios del imperio de Carlomagno.
Ejemplos de estas tipografías son Centaur o Cloister.

Garaldas

También conocidas como Aldinas, las tipografías garaldas reciben su nombre en honor al los tipógrafos Claude Garamond y Aldo Manucio (siglo XVI). Las tipografías garaldas tienen en general proporciones más finas que las humanísticas mediante un contraste más fuerte entre trazos gruesos y finos. El peso de las garaldas está distribuido de acuerdo a un eje oblícuo. En Francia, bajo el reinado de Francisco I de Francia, las garaldas fueron la herramienta que favoreció la normalización oficial de la gramática y de la ortografía.
Ejemplos destacables de tipografías garaldas son la Bembo y la Garamond.

Realistas o de transición

Las tipografías realistas, reales o de transición son los tipos de letra típicos del periodo clásico, transmitiendo principalmente el espíritu racional de la época de las luces (èpoque des lumières). El contraste grueso-fino está mucho más acentuado que dentro de los dos primeros grupos, y los pesos se reparten según un eje casi vertical. Las tipografías realistas son el resultado de la voluntad del rey Luis XIV de Francia por crear nuevas formas tipográficas, por una lado con la intención de encontrar una tipografía capaz de ser sucesora de la Garamond, y por otro lado por competir con diferentes impresores europeos. El termino realista no tiene relación con el movimiento artístico del realismo, sino que deriva de la palabra "real" en español, debido a un encargo del rey Felipe II de España al tipógrafo Christophe Plantin.
Ejemplos de tipografías realistas son Baskerville, Times Roman, así como los rediseños contemporáneos de las tipografías tradicionales.

Modernas

Las tipografías modernas se dividen en Didonas, mecánicas y lineales. Se caracterizan por su apariencia más simple, limpia y funcional que las llevó a ser una referencia durante el periodo de la revolución industrial. Contemporáneamente, estas tipografías han tenido un nuevo auge debido a que su lectura en pantallas es más sencilla.

Didonas

Las tipografías didonas deben su nombre a los tipógrafos Didot (francés) y Bodoni (italiano). Estas tipografías, típicas del fin del XVIII e inicio del XIX se reconocen por su gran contraste entre trazos gruesos y trazos finos (los finos, extremadamente finos), la verticalidad de sus letras y sus serifas horizontales y finas. En la Clasificación de Francis Thibaudeau a estas tipografías se las conoce como romanas mordenas o Didot. Las tipografías didonas permitieron, particularmente al Primer Imperio francés de Napoleón, dotarse de tipografías muy diferentes de las utilizadas por los reyes del Antiguo Régimen.
Algunos ejemplos de tipografías Didonas son Bodoni o Walbaum.

Mecánica

Las tipografías mecánicas —conocidas también ampliamente como slab serif— tratan de evocar en sus forma un aspecto mecánico. Tienen su origen en el contexto histórico propio de la Revolución industrial de principios del siglo XIX, aunque esta clase de tipografías siguen siendo habituales en la actualidad. Las principales características de las tipografías mecánicas son un débil contraste entre trazos gruesos y finos y unas características serifas con formas rectangulares.
En la clasificación de Francis Thibaudeau se corresponden con las llamadas tipografías egipcias. (Dicho nombre no tiene relación con el país sino con el nombre comercial que un fundidor, Robert Thorne, dio a sus nuevas tipografías a principios del siglo XIX durante una época en el que la arqueología egipcia estaba de moda.)
Ejemplos destacables de tipografías mecánicas son Rockwell, Clarendon, Egyptienne o Ionic No. 5.

Lineales

Las tipografías lineales combinan todas las tipografías carentes de serifas (conocidas habitualmente como sans serif o de palo seco) con aquellas correspondientes a las "Romanas antiguas" de las clasificación de Thibadeau. El Estándar Británico 2961 dividió este grupo en cuatro subcategorías: Grotescas, Neo-grotescas, Geométricas y humanistas.

Grotescas

Las grotescas con tipografías lineales de palo seco (sin serifas) nacidas en el siglo XIX. Suelen presentar un cierto contraste entre trazos gruesos y finos.
Las curvas de estas tipografías suelen terminar en horizontal y, suelen tener un pequeño remate en la "G" y las "R" habitualmente presentan pierna curvada.
Ejemplos habituales de tipografías lineales grotescas son Headline, Monotype 215 o Grot no. 6.

Neo-grotescas

Se conocen como neo-grotescas a aquellas tipografías lineales derivadas de las grotescas originales, pero con un contraste bastante menos pronunciado entre trazos y un diseño más regular. En ocasiones también se las denomina "sans-serif realistas". A diferencia de las grotescas, no suelen presentar remate en la "G" y sus curvas suelen tener finales inclinados. Las neo-grotescas suelen tener una amplia variedad de tipos y anchos para acomodarse a los diferentes medios de producción en los que son utilizadas. Tienen su origen en el siglo XX y son ampliamente utilizadas en la actualidad.
Un par de ejemplos de tipografías lineales neo-grotescas son Helvetica y Univers, dos de las tipografías más utilizadas en la actualidad.

Geométricas

Las geométricas son tipografías lineales de palo seco que se caracterizan por estar construidas utilizando formas geométricas simples como círculos y rectángulos. Suelen repetir la misma composición geométrica en aquellas letras similares, por lo que las diferencias entre los distintos glifos tienden a ser mínimas. Las primeras tipografías de este tipo aparecieron a principios de la década de 1920, con la intención de crear tipografías que sugirieran un acabado hecho mediante dibujo lineal.
Ejemplos de tipografías lineales geométricas son Futura o Eurostile.

Humanistas

Las tipografías lineales humanistas aparecen a principios del siglo XX. En lugar de derivar de las tipografías neo-grotescas propias del siglo XIX se caracterizan por regresar a formas propias del renacimiento, con trazo modulado más orgánico, sin serifas y con y grandes aperturas. Nótese que el termino humanista se utiliza dentro de la categoría de tipografías lineales, y esta clase — a pesar de que pueda tener ligeras similitudes — no hace referencia al mismo estilo que las tipografías humanistas clásicas.
La proporción de las mayúsculas es similar a la de las letras romanas, mientras que la proporción de las minúsculas es similar a la minúscula carolingia. En cursiva suelen presentar un estilo itálico real, no sólo una versión inclinada de la misma forma.
Ejemplos de tipografías lineales humanistas conocidos son Gill Sans y Optima.

Caligráficas

Las tipografías caligráficas son aquellas cuya forma imita a la de la escritura manuscrita. Esta clasificación se divide a su vez en tipografías glíficas, manuscritas gráficas, góticas y gaélicas.

Glíficas o incisas

Las tipografías glíficas o incisas son aquellas que tratan de evocar a los caracteres grabados en metal o en piedra, en contraposición de las caligráficas manuscritas. Presentan habitualmente pequeñas serifas triangulares y descendentes compactas. Las tipografías de este grupo suelen enfatizar sobre las letras mayúsculas, hasta el punto de que muchas de ellas no contienen un abecedario en minúscula.
Algunos ejemplos de tipografías glíficas son Albertus, Copperplate Gothic o Trajan.

Manuscritas

Las tipografías manuscritas (también conocidas como script) son aquellas que evocan la escritura manual o cursiva. Dan aspecto de estar escritas con pluma, con una fuerte inclinación. Los caracteres pueden estar ligados unos con otros. Las tipografías que simulan la caligrafía inglesa (Copperplate) también forman parte de esta familia.
Algunos ejemplos de este grupo tipográfico son Mistral, Brush Script o Francesca.

Gráficas

Las tipografías gráficas se basan en la escritura caligráfica manual que simula estar escrita lentamente con pincel, bolígrafo u otro instrumento de escritura. Suelen tener remates ornamentados y proporciones más cuidadas que las manuscritas corrientes. Estas tipografías normalmente no están diseñadas para la escritura, sino sólo para titulares o palabras que se desean resaltar intencionadamente.5 Vox originalmente incluyó las tipografías góticas dentro de esta categoría.
Algunos ejemplos de tipografías gráficas son Banco o Klang.

Góticas o fracturadas

Las góticas o fracturadas (también conocidas como blackletter) son tipografías caligráficas con formas puntiagudas y angulosas y amplios ornamentos en sus remates. Presentan contrastes fuertes entre trazos gruesos y finos y se inspiran en las tipografías medievales escritas con pluma natural. Inicialmente Vox incluyó esta categoría dentro del grupo de las gráficas, pero debido a sus particularidades, la ATypI decidió separarla para hacer de ellas una nueva categoría.
Un ejemplo de tipografía gótica es Fraktur.

Gaélicas

Las gaélicas son aquellas tipografías insulares dedicadas a la escritura del irlandés y que son usadas entre los siglos XVI y XXI. También se las conoce como tipografías celtas o unciales. Esta categoría se añadió a la clasificación en la reunión de 2010 de Dublin de la ATypI.6
Un ejemplo de escritura gaélica es la tipografía Duibhlinn.

No latinas

La categoría de tipografías no latinas, es una familia heterogénea no incluida originalmente en la clasificación original de Vox.
Dentro de este grupo se incluyen (sin distinción alguna de estilo) todas las tipografías propias de sistemas de escritura no basados en el alfabeto latino: griego, cirílico, hebreo, árabe, japonés, chino, etc. Algunas imprentas tradicionales inglesas clasifican esta familia como exóticas.

Otra clasificación de fuentes de la ATypI

Otra clasificación de fuentes de la ATypI, evolución de la anterior, es la basada en la agrupación de fuentes por características comunes, normalizada con el nombre DIN 16518.
Divide las familias tipográficas en los siguientes grupos:

Romanas

Formado por fuentes que muestran influencias de la escritura manual, en concreto de la caligrafía humanista del s. XV, y también de la tradición lapidaria romana, donde los pies de las letras se tallaban para evitar que la piedra saltase en los ángulos.
Las fuentes Romanas son regulares, tienen una gran armonía de proporciones, presentan un fuerte contraste entre elementos rectos y curvos y sus remates les proporcionan un alto grado de legibilidad.

Fuentes Romanas

Las Romanas se dividen cinco grupos fundamentales:
  • Antiguas: también llamadas Garaldas (por Garamond), aparecen a fines del siglo XVI en Francia, a partir de los grabados de Grifo para Aldo Manuzio. Se caracterizan por la desigualdad de espesor en el asta dentro de una misma letra, por la modulación de la misma y por la forma triangular y cóncava del remate, con discretas puntas cuadradas. Su contraste es sutil, su modulación pronunciada, cercana a la caligrafía, y su trazo presenta un mediano contraste entre finos y gruesos. Entre ellas destacan las fuentes Garamond, Caslon, Century Oldstyle, Goudy, Times New Roman y Palatino.
  • De Transición: se manifiestan en el siglo XVIII y muestran la transición entre los tipos romanos antiguos y los modernos, con marcada tendencia a modular más las astas y a contrastarlas con los remates, que dejan la forma triangular para adoptar la cóncava o la horizontal, presentando una gran variación entre trazos. Esta evolución se verificó, principalmente, a finales del siglo XVII y hasta mediados del XVIII, por obra de Grandjean, Fournier y Baskerville. Ejemplos de este grupo son las fuentes Baskerville y Caledonia.
  • Modernas: aparecen a mediados del siglo XVIII, creadas por Didot, reflejando las mejoras de la imprenta. Su característica principal es el acentuado y abrupto contraste de trazos y remates rectos, lo que origina fuentes elegantes a la vez que frías. Sus caracteres son rígidos y armoniosos, con remates finos y rectos, siempre del mismo grueso, con el asta muy contrastada y con una marcada y rígida modulación vertical. Resultan imponentes a cuerpos grandes, pero acusan cierta falta de legibilidad al romperse los ojos del carácter, al componerse a cuerpos pequeños y en bloques de texto corrido. Ejemplos destacables podrían ser Firmin Didot, Bodoni, Fenice y Modern Nº 20.
  • Mecanos: son un grupo aislado que no guarda ninguna semejanza constructiva con el resto de los tipos romanos con remate, tan solo el hecho de poseer asiento sus caracteres. No tienen modulación ni contraste. Entre sus fuentes podemos destacar Lubalin y Stymie.
  • Incisas: otro grupo aislado dentro de las romanas, al igual que las mecanos, son letras en la tradición romana más antigua, ligeramente contrastadas y de rasgo adelgazado ahusado. No se puede hablar de remates, pero sus pies abocinados sugieren, tal como ocurre con las serif, una línea imaginaria de lectura. Su ojo grande y sus ascendentes y descendentes finos, hacen de él un tipo que, aunque es extremadamente difícil de digitalizar, es muy legible a cualquier cuerpo. A pequeña escala, puede confundir y parecer de palo seco al perderse la gracia de su rasgo. Como ejemplos podemos citar las fuentes Alinea y Baltra.

Palo Seco

Las fuentes Palo Seco se caracterizan por reducir los caracteres a su esquema esencial. Las mayúsculas se vuelven a las formas fenicias y griegas y las minúsculas están conformadas a base de líneas rectas y círculos unidos, reflejando la época en la que nacen, la industrialización y el funcionalismo.
También denominadas Góticas, Egipcias, Sans Serif o Grotescas, de dividen en dos grupos principales:
  • Lineales sin modulación: formadas por tipos de un grosor de trazo uniforme, sin contraste ni modulación, siendo su esencia geométrica. Admiten familias larguísimas, con numerosas variantes, aunque su legibilidad suele ser mala en texto corrido. Ejemplos de este tipo serían Futura, Avant Garde, Eras, Helvética, Kabel y Univers.
  • Grotescas: caracterizadas porque el grosor del trazo y el contraste son poco perceptibles y por ser muy legibles en texto corrido. La principal fuente de este tipo es Gill Sans.

Rotuladas

Las fuentes rotuladas advierten más o menos claramente el instrumento y la mano que los creó, y la tradición caligráfica o cursiva en la que se inspiró el creador.
Existen tres grupos principales de fuentes rotuladas:
  • Caligráficas: aglutina familias generadas con las influencias más diversas (rústica romana, minúscula carolingia, letra inglesa, caracteres unciales y semiunciales), basadas todas ellas en la mano que las creó. Con el tiempo la escritura caligráfica se hizo cada vez más decorativa. En la actualidad se utiliza en invitaciones a ceremonias o determinados acontecimientos. Como ejemplos de este tipo podemos citar las fuentes American Uncial, Commercial Script, Cancelleresca Seript, Bible Seript Flourishes, Zapf Chancery, Young Baroque.
  • Góticas: de estructura densa, composición apretada y verticalidad acentuada, manchan extraordinariamente la página. Además, no existe conexión entre letras, lo que acentúa más su ilegibilidad. Ejemplos de este tipo son Fraktur, Old English, Koch Fraktur, Wedding Text, Forte Grotisch.
  • Cursivas: suelen reproducir escrituras de mano informales, más o menos libres. Estuvieron muy de moda en los años 50 y 60, y actualmente se detecta cierto resurgimiento. Ejemplos: Brush, Kauffman, Balloon, Mistral, Murray Hill, Chalk Line y Freestyle Script.

Decorativas

Estas fuentes no fueron concebidas como tipos de texto, sino para un uso esporádico y aislado.
Existen numerosas variaciones, pero podemos distinguir dos grupos principales:
  • Fantasía: similares en cierto modo a las letras capitulares iluminadas medievales, resultan por lo general poco legibles, por lo que no se adecuan en la composición de texto y su utilización se circunscribe a titulares cortos. Ejemplos de este tipo son las fuentes Bombere, Block-Up, Buster, Croissant, Neon y Shatter.
  • Época: pretenden sugerir una época, una moda o una cultura, procediendo de movimientos como la Bauhaus o el Art Decó. Anteponen la función a lo formal, con trazos sencillos y equilibrados, casi siempre uniformes. Muy utilizados en la realización de rótulos de señalización de edificios y anuncios exteriores de tiendas. Ejemplos de este grupo son Futura, Kabel, Caslon Antique, Broadway, Peignot, Cabarga Cursiva, Data 70, LCD, Gallia.

Fuentes

Publicar un comentario